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Ustedes son bienvenidos a esta página que contiene las diversas etapas de mi quehacer artístico y que sirve para que nos conozcamos más, y para que a futuro iniciemos quizá una conversación, a través de sus comentarios que los recibiré con mucho agrado y elemental cortesía para corresponderles con un conversar. Ese arte que en estos tiempos de deshumanización en el ser humano se nos está olvidando.

La Soledad en el Dibujar

Siempre aparecen como el impulso de un ritual que es el dibujar en el atelier, la modelo, el modelo, ellos con sus francas imágenes tan humanas,  ser modelo es así. 

Dibujos

Ustedes son bienvenidos a esta página que contiene las diversas etapas de mi quehacer artístico y que sirve para que nos conozcamos más, y para que a futuro iniciemos quizá una conversación, a través de sus comentarios que los recibiré con mucho agrado y elemental cortesía para corresponderles con un conversar. Ese arte que en estos tiempos de deshumanización en el ser humano se nos está olvidando. Quisiera iniciar esta jornada dando el primer paso. Quién soy, nací en una familia de artesanos. Me crié en un taller de ebanistas y allí me inicie como pintor de muebles y luego como dibujante de sillas, mesas, etc. que solicitaran los clientes a la ebanistería familiar. Me gustó mucho dibujar, y ello me llevó a la arquitectura, así que entré a la universidad a estudiar arquitectura. En ella bajo la tutoría de un gran artista salvadoreño, Carlos Cañas, me consolide con los principios plásticos que él daba en las clases impartidas, en la Universidad Nacional de El Salvador, en la Escuela de Arquitectura, así como también con las visitas a su estudio en la Colonia Escalón al calor de sabrosas conversaciones y maravillosos consejos en cuestión de materiales pictóricos con los cuales él ya había realizado obras; heredándome su memoria sin el menor asomo de egoísmo con la magnificencia de su sabiduría.  El maestro Carlos Cañas me invitó a exponer con él a los 22 años teniendo la oportunidad de exhibir mi obra junto con él en la galería Forma en 1967.

Después me interesé por la cultura oriental y me llamo mucho la atención los jardines imperiales de Japón. Un gran amigo, Walter Béneke, me brindó la oportunidad de ir a Japón precisamente a ver esos jardines. Me quede en Japón y comencé a visitar las villas imperiales porque mi visita fue con una beca de Japan Foundation. Así se me facilitaba la entrada a todas las villas imperiales. En esta época los monjes del Budismo Zen mantenían los jardines. Tuve que entrar a convivir con ellos, para que un tutor asignado a mi persona me ayudara a descubrir que el hecho de abandonar la razón y asumir la intuición para regir mi vida me daría una nueva forma de ver. Y digo mejor, de aprender a ver. Re-elaborarse uno mismo. Deconstruirse para volver a construir las misma piezas pero en otra forma. Así comenzó mi disciplina de vida que aún practico. Esto ha saturado mi vida en todos sus planos incluyendo el plano creativo. Muchos artistas pintan conscientemente y se dicen a sí mismos, »miren lo que he creado». Yo me eduque para recrear. No pinto, medito. En muchas de las veces que tomo un lienzo me enfrento con la nada. La enfrento, la confronto, me toca habérmelas con ella para que esa nada llegue a Ser. Siempre me ha tocado cargar con la realidad, nunca he dejado que la realidad cargue conmigo. Y no se necesita ser un luchador para auto realizarse de esta manera en la vida. Se necesita ser un guerrero, si, digo un guerrero que medita pintando y que si pinto una gota me convierto en agua. Si pinto una flor me convierto en flor. Así son los pasos…Pongo atención, me concentro, medito, me desdoblo, me convierto: flor, árbol, huevo, gota. Y siendo cualquier cosa de estas desde allí me explico el universo, bajo un horizonte de pura intuición.

La existencia misma del huevo constituye de hecho el primer paso, la primera escala, hacia el portentoso encuentro. Su maravilloso, hábil y anciano “sensei” le enseñó cómo crear un huevo, de una sola pincelada de sumi_e sobre papel de arroz. Toda una disciplina.

Luego la serie de las “Gotas”, lo llevan a espacios y tiempos anteriores al huevo, la génesis de la génesis. Se trata de dar forma, color, consistencia, existencia visual, al agua primordial, elemento donde comenzó la vida (del huevo…).Entonces tutorado por Toño Salazar.

La línea se desarrolla en el dibujo para crear planos, los planos se desarrollan en el espacio para crear la escultura. El tema, en la escultura de Roberto Huezo es el cuerpo humano que al igual que en sus dibujos se interna en la gestualidad del modelo para presentarlo con las huellas que deja el tiempo en la piel.

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